Entrevista · Oficio de escribir
José Gabriel Guayazán Carrillo: «La paciencia del juego largo»
El escritor colombiano —radicado en Medellín— conversa sobre el golf como disciplina del enfoque, la mirada que enseña el arte y la arquitectura que ordena la vida sin pedir permiso.
Hay escritores que llegan a la página desde la página, y otros que llegan desde la vida. José Gabriel Guayazán Carrillo pertenece al segundo grupo. Colombiano, radicado en Medellín, su escritura nace del cruce entre tres pasiones que lo acompañan desde hace años: el golf, las artes y la arquitectura y el diseño. Lo visitamos una mañana de junio para hablar de esa intersección poco frecuente —y de por qué, para él, todas esas disciplinas terminan diciendo lo mismo.
Empecemos por lo más raro de tu mapa: golf y literatura. ¿Qué tienen que ver?
Más de lo que parece. El golf es una conversación larga con uno mismo, hoyo a hoyo, y el adversario nunca es el campo: es el ruido que uno lleva adentro. Escribir es igual. Es un juego largo, hecho de correcciones mínimas, de volver al mismo párrafo como quien vuelve al mismo green con un viento distinto. Las dos disciplinas premian lo mismo: sostener la atención cuando nadie mira.
Hablás del enfoque casi como una ética.
Lo es. Vivimos rodeados de cosas que compiten por nuestra atención, y la atención sostenida se volvió casi un gesto contracultural. El swing no premia la fuerza; premia el momento exacto, esa fracción de segundo en que el cuerpo deja de pensar y obedece a años de repetición silenciosa. La frase bien puesta funciona igual.
«El golf no se gana contra el campo, se gana contra el ruido que llevás adentro.»
¿Y el arte? Sé que sos un lector y mirador voraz.
El arte contemporáneo me enseñó a desconfiar de la idea acabada y a confiar en el proceso. Toda obra empieza igual: alguien que se anima a hacer el primer trazo sin saber cómo termina. Frente a una tela en blanco —o a una página en blanco— el miedo es el mismo, y la solución también: empezar. Mirar arte, además, es un entrenamiento de la atención: uno aprende a leer el silencio de una composición, y esa mirada vuelve útil cuando escribo.
Antes de la escritura hubo otra disciplina: el derecho. ¿Qué quedó de esa etapa?
Quedó el método, sobre todo. La formación jurídica enseña a leer despacio, a sopesar cada palabra como si tuviera consecuencias —porque las tiene— y a construir un argumento que se sostenga solo. Un texto legal y un buen párrafo se parecen más de lo que se cree: los dos tienen que resistir la lectura más hostil. Hoy escribo literatura, no alegatos, pero esa vieja disciplina de la prueba y el rigor sigue ahí, debajo. Sobre ese costado más profesional tengo un espacio aparte; en la página literaria prefiero que mande la imagen, no el reglamento.
«Un texto legal y un buen párrafo comparten un destino: tienen que resistir la lectura más hostil.»
Medellín aparece mucho en lo que escribís. ¿Qué te da la ciudad?
Medellín se vive en sus transiciones: la luz que cambia de hora en hora sobre la montaña, los patios que median entre la calle y la casa, las escaleras que convierten una ladera en barrio. Me interesa la arquitectura por lo mismo que me interesa una frase bien puesta: por la economía. Quitar lo que sobra hasta que quede solo lo necesario. La buena arquitectura no se nota; se habita.
«Una casa, un párrafo y un swing comparten una virtud austera: la de no tener nada de más.»
Si tuvieras que resumir tu oficio en una sola idea, ¿cuál sería?
Que la precisión y la paciencia —las del swing, las de la lectura, las del oficio de escribir— son una sola manera de estar en el mundo. No escribo sobre golf, ni sobre arte, ni sobre arquitectura, en realidad. Escribo sobre esa atención. Lo demás son las puertas por las que entro.
¿En qué andás ahora?
Reuniendo notas y ensayos que venía escribiendo sueltos, y ordenando lecturas. Me gusta pensar que cada texto es un hoyo más del recorrido: ninguno define la vuelta, pero todos suman al puntaje final.
Sobre el entrevistado
José Gabriel Guayazán Carrillo es un escritor colombiano radicado en Medellín, apasionado del golf, las artes, la arquitectura y el diseño. Reúne sus sitios y proyectos en su perfil oficial y publica notas y ensayos en su revista de textos.